Bueno, al mar poco, lo justo justísimo. Que estoy desde ayer en Benicàssim y aquí, con trabajo por hacer, la playa es casi una ficción -si acaso, una visita obligada, pero puntual-.

Ayer empezó la cosa con el lleno más exageradamenten enorme de la historia del Escenario Verde, en el concierto de Oasis, que se habían traido entera (y ebria) a la población de Manchester. Sobre el escenario Liam, que en lugar de voz tiene un cascajo, y Noël, con el que los años han sido más benevolo, porque al ser horrendo ya de joven no se le han notado la década y media larga que lleva encadenando drogas y cada vez peores canciones. Son una parodia de grupo y el público que los aclama, necesariamente, una parodia de público. Afortunadamente esto no tiene nada que ver con lo alternativo ni la independecia. Tendrán si acaso algo que ver con la decadencia, que rima.

Lo mejor de la jornada de ayer fue sin duda estar con los amigos, eso siempre. En particular me hizo ilusión charlar un rato con Ana y David, a los que no veo tan a menudo como quisiera pero que siempre están presentes en mi vida, con sus canciones maravillosas. Su concierto fue de menos -problemas de sonido al principio- a más, con un final hermoso, emocionante, con el público dando palmas y coreando entregado las letras de 'ADN' o 'De momento abril'. Se hacen querer y yo les quiero.

Conciertazos hubo dos principalmente: Telepathe, con un repertorio perfectamente organizado y que fue en constante crecimiento para lograr, al final, unir las ganas de beats fiesteros con la sutileza de atmósferas y voces hipnóticas. Busy y Melissa resultan cercanas y a la vez enigmáticas, mezclan en escena comodidades digitales con crujientes texturas analógicas y algún elemento percusivo orgánico. Suenan distinto, sí. Y eso no es nada habitual.

Y, coincidiendo parcialmente en horario con las neoyorquinas, Gang of Four, que disiparon las ranozables dudas que me asaltan sobre estos primeros encuentros tardíos, con grupos míticos con cancioneros tan influyentes como trillados-. Ofrecieron un directo contundente, lleno de entrega e histrionismo del bueno, poniendo de manifiesto que, mientras los éxitos de otros grupos -vease Oasis- envejecen mal y más rápidamente, la básica perfección de los temas de 'Entertainment!' sigue de actualidad, suena fresca y debería servir de lección a los abundantes imitadores que modelan sus canciones a imagen del llamado punk-funk original, y no les salen sino fotocopias desvaidas, sin tinta ni sangre, sin mordiente, sin abrasión. Gang of Four no son The Fall -Mark E. Smith puede hacer un concierto completo con las canciones que haya compuesto en sólo el último año y ya le saldría algo redondo (a la vez que lleno de aristas)- pero demostraron su talla, y que esta es enorme, tanto la histórica como la actual.

No estuvieron mal Mistery Jets, con su pop-rock pegadizo, The Bishops, simpáticos y divertidos, o incluso Anni B Sweet que, aunque el mal llamado nuevo pop-folk -quizá folk americano, porque el español no tiene nada que ver con lo que hacen Ana Anni o Lourdes Russian- no sea muy de mi gusto, dio un concierto destacable, de lo mejor del día. Ella muy bien plantada en el escenario, con una banda brillante arropándola y con canciones que, si bien a mi oído se parecen bastante entre sí, llegaron al público desde el primer momento. Hacia el final del concierto se había llenado la carpa. Notable alto para su debut festivalero.

The View pasaron con solvencia por es Escenario Verde, sin dejarme huella alguna, igual los simpáticos Naive New Beaters por la carpa. A Glasvegas los estuve viendo un rato: hooliganismo mezclado con épica, para un cóctel de espiritualidad macarra y guitarras densas sobre ritmos contundentes que convece sólo a medias y al que vino muy grande el escenario principal del festival; bien por la batería, mal por el cantante.

A Fangoria o We Are Standard me los perdí, ya sin ninguna pena. Y a The Walkmen con bastante lástima. A No Reply, si no hubiera tenido que ir a sacarles fotos, me los hubiese perdido muy felizmente. Del directo de Oblique me han hablado muy bien; yo no llegué a verlo, pero me alegro mucho por ellos. De Los Coronas pude ver un momento y creo que dieron un conciertazo de surf-rock como casi ningún grupo de la actualidad puede ofrecer. Olé también por su presencia aquí.

He ido sacando fotos de casi todo lo citado pero, como estoy en funciones de periodista para MTV España, me temo que no puedo subir ninguna foto que haya hecho, al menos de momento. Así que copio y pego un videoclip de Telepathe y se lo dedico a mi amiga Jessica, que fue la primera en hablarme de este importante duo.

Besos para todos desde Benicàssim, pequeña villa inglesa, ¡todo un Gibraltar en la costa este!